Objetivos
La Unidad de Arte Islámico se plantea como objetivos prioritarios:
Impulsar, desarrollar, y difundir las investigaciones sobre el arte
hispanomusulmán del siglo XI, con una atención prioritaria
al palacio hudí de la Aljafería de Zaragoza como único
edificio bien conservado del primer período taifa de al-Andalus.
Del mismo modo que en el panorama científico
del arte andalusí se promueven las investigaciones sobre
el arte del Califato de Córdoba desde el Conjunto Arqueológico
de Madinat al-Zahra’ (Córdoba) y sobre el arte del
Sultanato nazarí de Granada, desde el Patronato de la Alhambra
y del Generalife, desde la Sección de Arte del Instituto
de Estudios Islámicos y del Oriente Próximo se pretende
desarrollar un papel similar al de los centros mencionados, orientado
en nuestro caso a la investigación sobre el arte andalusí
en la época de las primeras taifas (siglo XI), con la intención
de constituir un centro de estudios especializado en este tema.
Para alcanzar esta meta se impulsarán tanto proyectos de
investigación como programas de actividades (seminarios y
publicaciones).
Es propósito de esta Unidad de Arte Islámico reivindicar
la importancia del arte del siglo XI y el papel fundamental que
jugó en el Islam Occidental el núcleo artístico
de la corte de Zaragoza, llamando, por tanto, la atención
sobre la trascendencia del legado andalusí y mudéjar
del valle del Ebro, cuya importancia ha sido reconocida en fechas
muy recientes por la U.N.E.S.C.O. al elevar el palacio de la Aljafería
de Zaragoza a la consideración de Patrimonio de la Humanidad.
Durante la época de la Fitna o de la Guerra Civil (1008-1031)
la ciudad de Córdoba llegó a resultar ser tan insegura
que un gran número de personas de ciencia y de distinta condición
social, decidieron emigrar a las Marcas, a las Fronteras, que paradójicamente
ofrecían una mayor seguridad a sus habitantes. Estas circunstancias
históricas que propiciaron el desarrollo artístico
del llamado “reino de Zaragoza” son poco conocidas por
el público en general, que en su gran mayoría identifica,
de manera errónea, el arte hispanomusulmán exclusivamente
con Andalucía.
Constituye un objetivo fundamental de la Unidad de Arte Islámico
proporcionar una serie de explicaciones adicionales al visitante
y al público culto (docentes y estudiosos) de la Aljafería
(mediante maquetas, dibujos bidimensionales y tridimensionales,
infografías, reconstituciones de tableros parietales y de
policromías, etc.) que hagan posible su comprensión.
Igualmente se pretende la recuperación del palacio musulmán
de la Aljafería con una interpretación expositiva
permanente de sus diferentes espacios, pórticos y salones.
Dicha Unidad de Arte Islámico también tiene previsto
que, en las sucesivas exposiciones y muestras permanentes que se
realicen en el palacio de la Aljafería, algunos elementos
procedentes de dicho edificio islámico y hoy conservados
en museos de Madrid y de Zaragoza vuelvan a ser colocados durante
el período de la exposición en su lugar primitivo.
El regreso de algunas de estas decoraciones al lugar donde estuvieron
antes de su apeo y su desplazamiento en 1866 del palacio de la Aljafería
de Zaragoza al Museo Provincial de dicha ciudad hará inevitable
que muchos visitantes consideren aconsejable la reincorporación
al monumento taifa zaragozano de aquellas piezas que hoy se conservan
en museos cuyo régimen jurídico es competencia de
la Comunidad Autónoma de Aragón. La Unidad de Arte
espera poder ayudar a mejorar la restauración del edificio,
ennobleciéndolo, haciéndolo más hermoso y más
fiel a su aspecto original. La Unidad de Arte Islámico pretende no sólo desarrollar
actividades científicas y divulgativas, (que incluirán
tanto la edición de libros de divulgación, de pequeño
formato y escaso número de páginas, en la serie “Conocer
al-Andalus”, como obras de alta investigación con una
espléndida presentación, tanto por su encuadernación
como por su gran número de fotografías en color de
gran calidad), sino también servir de promoción y
revulsivo económico de la ciudad en su más amplio
sentido. Pensamos que el estudio y la divulgación científica
de este edificio único del siglo XI contribuirá de
una manera importantísima, como ha sucedido en Córdoba,
a la promoción internacional de la imagen de la ciudad de
Zaragoza, del palacio de la Aljafería, y de las instituciones
políticas aragonesas -y más en concreto de las Cortes
de Aragón-, con todas las repercusiones políticas
y económicas que esto tendrá de cara al futuro en
el sector turístico, comercial y hostelero. Pensamos que
la proyección de la imagen del palacio de la Aljafería
podría insertar a Zaragoza en los recorridos turísticos
internacionales y peninsulares que partiendo desde Barcelona se
dirigen hacia Andalucía. Paulatinamente son más numerosos
los libros de divulgación con los itinerarios del arte hispanomusulmán
que citan como punto fundamental de sus recorridos el palacio de
la Aljafería de Zaragoza; cada vez es más frecuente
que los turistas que han visitado la gran mezquita de Córdoba,
la Alhambra de Granada y la Giralda de Sevilla decidan completar
sus magníficos recuerdos de la España islámica
con la visita del palacio dejado por los reyes de la dinastía
hudí en la capital del valle del Ebro. La importancia de los monumentos islámicos de la Península
Ibérica, las dificultades existentes para visitar aquellos
otros existentes en el Próximo y Medio Oriente, así
como el privilegiado carácter de encrucijada histórica
y geográfica de España, donde existe un nivel de vida,
unas costumbres y régimen político propio de Occidente,
pero con algunos de los más bellos edificios del Islam, hace
que dichos conjuntos arquitectónicos andalusíes posean
un atractivo para los turistas europeos, americanos y japoneses
extraordinario; potencial turístico que debe ser rentabilizado
en términos culturales y económicos. La llegada del Tren de Alta Velocidad en el año 2003 a Zaragoza
favorecerá establecer rutas estables de turismo cultural
de gran calidad que desde el Centro de Europa tengan como destino
Andalucía (y especialmente aquellas ciudades con un patrimonio
artístico musulmán más rico, que son Córdoba
–con Madinat al-Zahra’-, Granada y Sevilla). Creemos además, que la existencia de esta Unidad de Arte
Islámico del Instituto de Estudios Islámicos y del
Oriente Próximo ayudará a justificar la instalación
de las Cortes de Aragón en el palacio de la Aljafería,
dando verdadero sentido a dicha ubicación como centro difusor
de cultura y elemento fundamental de la promoción internacional
de la ciudad de Zaragoza en Europa y en el Mundo. Así pues, esta Unidad de Arte Islámico nace de una
simbiosis necesaria entre las Cortes de Aragón que ocupan
en la actualidad el palacio de la Aljafería, y los estudiosos
que se dedican a descubrir su aspecto primitivo y darlo a conocer
a la comunidad científica internacional. De hecho, han sido
los propios profesores universitarios que integran esta unidad,
los que en el pasado, y se ofrecen para seguir haciéndolo
en el futuro, han acompañado a los investigadores de otras
regiones y países en sus visitas a la Aljafería, les
han proporcionado la bibliografía que requerían, así
como los materiales de trabajo que precisaban (fotografías,
planos, etc.). Estos profesores de la Universidad de Zaragoza, que
hoy integran la Unidad de Arte Islámico, han proporcionado
hasta ahora y piensan hacerlo en el futuro, un apoyo científico
a una institución política, las Cortes de Aragón,
que propiamente ha carecido hasta ahora de un departamento de especialistas
en arte islámico.
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